Qué cambia

Cuando subes una factura, un ticket o un albarán, nuestra inteligencia artificial lo lee y rellena los datos por ti. Hasta ahora, si un archivo llegaba con poco contenido legible —solo un logotipo, una foto movida, una página casi en blanco o un documento que no era una factura—, el sistema podía completar los huecos con valores que parecían razonables pero no estaban realmente en el documento.

Hemos reforzado ese comportamiento con una regla clara: si un dato no está escrito y legible, se queda vacío para que lo revises. La IA ya no fabrica proveedores, importes ni líneas de producto que no aparecen en el papel.

Por qué te importa

Un dato inventado no es un error inofensivo: se cuela en tu contabilidad, en tus impuestos y en el cuadre del banco, y encontrarlo después cuesta tiempo. Un campo vacío, en cambio, solo te pide una mirada rápida. Preferimos avisarte antes que ensuciar tus números en silencio.

En resumen

Cuando un documento no se lee con claridad, ahora te lo señalamos como pendiente de revisar en vez de inventar lo que falta. Menos sorpresas en tu contabilidad y más confianza en cada archivo que subes.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa ahora si subo una foto borrosa o una página en blanco?

La IA marca los campos que no puede leer como pendientes de revisar y no inventa un proveedor, importe ni líneas de producto. Tú decides qué hacer con ese documento.

¿Esto ralentiza la lectura de mis facturas?

No. Las facturas y tickets legibles se siguen procesando igual de rápido; el cambio solo afecta a los documentos con contenido insuficiente para leerse con fiabilidad.

¿Tengo que activar algo?

No. La mejora ya está aplicada para todas las cuentas al subir documentos.

Sigue explorando Numiqa